La inyección por tubo manguito rellena fisuras o vacíos en el terreno, bien preexistentes a la inyección o provocadas por ésta y, en ocasiones, también impregna suelos gruesos y granulares con lechadas fluidas para crear una masa cementada.

Usos frecuentes

Crear barreras para controlar el flujo de las aguas subterráneas
Recalce de cimentaciones
Ofrecer soporte de excavaciones
Estabilizar y reforzar suelos

Proceso

Según las condiciones del terreno, se inyecta lechada de cemento común o de microcemento por debajo de la superficie en puntos estratégicos a través de un tubo manguito dotado de válvulas (manguitos) de inyección. El tamaño de la partícula de cemento/microcemento y el tamaño del vacío a inyectar se deben corresponder adecuadamente para permitir la penetración de la lechada en éste. Alternativamente a la lechada de cemento también se puede inyectar resina u otros productos cementantes. La masa inyectada posee una mayor resistencia y rigidez, así como una menor permeabilidad.

Ventajas

Un método económico de recalce en vez de excavar y reponer o pilotar
Puede ejecutarse bajo condicionantes de acceso difícil o espacio limitado
Se adapta con facilidad a las cimentaciones existentes ya que la efectividad de la inyección por tubo manguito no depende de las conexiones estructurales
Habitualmente se ejecuta sin interrumpir las operaciones diarias de las instalaciones.

Garantía de calidad

Keller ofrece soluciones de inyecciones por tubo manguito desde hace décadas. Su gama de equipos para trabajar bajo gálibos reducidos y en espacios limitados minimiza la interrupción de las operaciones diarias de las instalaciones. Los sistemas de automatización de la ejecución permiten registrar las variables fundamentales de la inyección, garantizando el cumplimiento de las especificaciones de Proyecto.