Los anclajes al terreno con tirantes formados por cables o barras de acero, son capaces de transmitir esfuerzos de tracción desde la superficie del terreno hasta una zona inferior del mismo en el terreno resistente. Están formados básicamente por cabeza y placa de apoyo, longitud libre y longitud de anclaje o bulbo.

Anclajes

Usos frecuentes

Contención de excavaciones, ya sean temporales o permanentes
Estabilización de taludes temporales o permanentes
Anclado de estructuras permanentes
Compensación de subpresiones debajo de piscinas, tanques y otras estructuras enterradas
Absorción de las tracciones de cualquier tipo de cimentación

Proceso

La perforación necesaria para la ejecución de los anclajes se realiza con carros perforadores de accionamiento hidráulico. a percusión o rotación, con entubación continua si procede, y teniendo especial cuidado de registrar cualquier anomalía que se produzca durante la perforación.

El método de perforación empleado por Keller asegura la eliminación de los detritus de la perforación en toda su longitud, garantizando que la lechada de inyección cuente con el espesor regular y uniforme especificado en el proyecto. El sistema de perforación se elige en función de las condiciones geotécnicas que prevalezcan en el lugar en cuestión

La calidad de los tirantes de los anclajes empleados por Keller Cimentaciones es:

  • Barras de acero de Limite elástico superiores a 500 MPa.
  • Cables de acero trenzado de Φ 0.6” y calidad ST-170/190.

Keller Cimentaciones emplea, en función del tipo de terreno y vida útil de los anclajes, distintos tipos de inyección en la zona de bulbo: Inyección Única (IU), Inyección Repetitiva (IR) e incluso Inyección Repetitiva y Selectiva (IRS)

El empleo de anclajes al terreno, tanto provisionales como permanentes, constituye en muchas ocasiones una adecuada solución técnica con importantes ventajas tanto en el plazo como en el coste final de la obra.

Keller Cimentactiones mantiene en continuo desarrollo las diversas técnicas de ejecución de anclajes, de forma que entre los productos que ofrecemos, tanto en su diseño como en su ejecución, se encuentran:

  • Anclajes Provisionales
  • Anclajes Permanentes
  • Anclajes de Bulbo Múltiple
  • Anclajes Bajo Nivel Freático
  • Anclajes Extraíbles

El tesado y control de anclajes es la operación en la cual se transmite la tensión al tirante y de éste al terreno a través del bulbo. Keller Cimentaciones realiza el tesado de los anclajes únicamente con personal especializado, empleando siempre equipos calibrados elaborando los diagramas de tensión-deformación.

En función de las características de la obra empleamos gatos unifilares ó multifilares, tensado los cables de uno en uno o bien el paquete completo.

Ventajas

Realizar el pretensado reduce el movimiento de las estructuras de soporte
Ejecución en cualquier tipo de suelo

Garantía de calidad

El tesado se realiza por profesionales cualificados, de forma controlada, recogiéndose los datos relativos a alargamientos y relajación, para elaborar los diagramas carga-deformación y su posterior análisis.

En función de los requerimientos del proyecto y de acuerdo con la Normativa Europea EN 1537 (1999) y su adaptación al marco español, Norma UNE-EN 1537 (2001) “Ejecución de trabajos geotécnicos especiales. Anclajes”, Keller Cimentaciones ofrece la posibilidad de realizar los siguientes ensayos en los anclajes realizados:

  • Ensayos de Investigación
  • Ensayo de Adecuación, Idoneidad o Control
  • Ensayos de Aceptación o de Recepción

Anclaje temporal / Provisional

Un porcentaje elevado de los anclajes que se proyectan y ejecutan, tienen una vida de servicio relativamente corta, siendo necesarios únicamente durante alguna de las fases constructivas de la obra.

Cuando la vida de servicio es inferior a dos años, estos anclajes se consideran temporales y se diseñan con sistemas de protección anticorrosiva más sencillos.

Los anclajes provisionales proporcionan las condiciones de estabilidad a la estructura durante el tiempo necesario para disponer de otros elementos resistentes que los sustituyen a largo plazo. Generalmente la vida útil no debe ser mayor a los dos años, o menos en el caso de ambientes y/o terrenos especialmente agresivos. La lechada de cemento representa la única protección anticorrosión en la zona de bulbo, siempre y cuando el recubrimiento entre el tirante y el terreno, a lo largo de toda la longitud de anclaje, no sea inferior a 10 mm.

Anclajes Permanentes

Los anclajes permanentes se instalan con carácter definitivo, para una vida útil superior a los dos años y correspondiente a la vida útil de la estructura anclada en general. Han de estar dimensionados y ejecutados para hacer frente a los efectos de la corrosión.

En el caso de anclajes permanentes la protección  anticorrosión es uno de los aspectos fundamentales de diseño y se realiza tanto para la zona de bulbo, alargamiento libre, como para la cabeza de anclaje, y debe garantizar una barrena continua de material anticorrosión entre el tirante y el terreno, de forma que no se deteriore durante el periodo previsto para la vida útil del anclaje. Además, los tirantes deben ser capaces de transmitir de forma adecuada y continua los esfuerzos del anclaje sin sufrir deterioros.

El sistema de protección contra la corrosión más habitual está compuesto por dos barreras de protección, un tubo corrugado de plástico conteniendo el tirante y su relleno o preinyección con lechada de cemento, a fin de que si una de las barreras se deteriorara durante la instalación la otra permanezca intacta.

Existen otros tipos de protección, como por ejemplo la camisa metálica perdida, o la doble protección mediante tubos corrugados. También el sistema de protección puede formarse por una sola barrera, a condición que su integridad se verifique por ensayos realizados in situ sobre cada anclaje.