La compactación dinámica es una técnica de mejora del terreno que densifica y aumenta la capacidad portante de rellenos o suelos granulares y sueltos utilizando la caída libre de un peso.

Usos frecuentes

Aumentar la capacidad portante
Disminuir el asentamiento
Mitigar la licuación
Reducir el potencial de hundimiento

Proceso

Se requiere una grúa capaz de soltar una maza de entre 10 y 30 toneladas, desde una altura de caída libre de entre 10 y 20 metros, realizando impactos repetidos sobre puntos situados sobre una malla.

La onda de compresión originada por la repentina energía liberada por un impacto produce un importante incremento de las presiones intersticiales, lo que reduce la resistencia del terreno. A esta onda le sigue otra de corte, que es la responsable de la destrucción de la estructura del suelo.

El espesor del terreno a mejorar y sus características determinan los principales parámetros de la consolidación dinámica del mismo: malla de impactos, energía de compactación, número de fases y tiempo de espera entre fases sucesivas.

Ventajas

Compacta una gran variedad de suelos débiles
Capacidad portante aumentada
Asiento reducido
Los rellenos y suelos granulares tratados aumentan su densidad, ángulo de rozamiento y rigidez

Garantía de calidad

El diseño debe considerar el nivel de energía así como la cantidad de pasadas y la sincronización de las mismas, atendiendo a las condiciones del terreno, el tipo de desarrollo, la capacidad portante requerida y las características del asiento.

Es esencial tener un conocimiento amplio del terreno antes del tratamiento y mantener un control muy estricto durante todas las etapas del trabajos.

En general, durante la ejecución de una compactación dinámica profunda se realizan ensayos in situ de varios tipos: penetrómetros, conos estáticos, medición del volumen de la huella del impacto y control del asiento en superficie.